Este jueves 24 de abril hemos presentado en Granada la antología En legítima defensa. Poetas en tiempos de crisis, de Bartleby Editores. Se trata de una antología fuera de lo común, no porque incluya a más de doscientos autores, sino porque no es el resultado de ninguna criba: todo aquel que se haya visto conmovido a escribir un poema sobre el tema en cuestión y lo haya enviado a la convocatoria ha sido incluido. Es, por lo tanto, una antología sin márgenes, donde caben desde premios nacionales hasta autores completamente desconocidos. Que una editorial como Bartleby, con premios nóbeles y figuras internacionales en su catálogo, haya pasado de complejos para dar a la imprenta una obra semejante dice mucho del espíritu del libro, del de su alma mater, Pepo Paz, y si me apuran, de la "democratización de la poesía" que, junto a otras muchas convulsiones sociales, venimos respirando desde hace unos años. Esta energía explica, en mi opinión, el éxito de una obra que no pretende ni abanderar el resurgimiento de una poesía social (porque de eso ya se encargan las bolsas), ni alumbrar un nuevo centro institucional de autores canonizados, sino prestar su páginas a la voz de los muchos disconformes con el presente orden de cosas, de los muchos que han optado por la palabra poética como su propio medio de comunicación. Los mil ejemplares que, entre la tirada inicial y dos reimpresiones, sumaba la primera edición, se han agotado en solo un mes, por lo que la segunda edición, ampliada y corregida, ya está en camino.
En el acto de presentación hemos participado los siguientes: 24 de abril: Granada, Librería Babel Libros (San
Juan de Dios, 20), 19:30 h, presentan Felipe Alcaraz y Pepo Paz,
participan Miguel Ángel Contreras, Juan Manuel Molina Damiani, Pedro
Luis Casanova, Jorge Díaz Martínez, Javier S. Ocaña y Rafael Calero
Palma. Gracias especialmente a Pepo Paz y a Bartleby Editores por el esfuerzo
heroico con que llevan adelante una de las mejores editoriales actuales
de poesía (y narrativa) en España. Ha sido un placer escuchar las intervenciones de los compañeros y recitar para un público que abarrotaba la sala. Gracias por la palabra.
Y un poema :
Suéltate el miedo y déjate crecer la vida.
Recuerda que en tu hambre mandas tú.
Recuerda que solo a ti te perteneces
y que el mundo es tu casa.
Que el dolor del otro, a ti te ha de doler
porque, si no es así,
tú también estás muerto.
Levántate tantas veces como te llame la vida,
tantas como te palpite el corazón de los invisibles.
Recuerda que los brazos sostienen, abrazan.
Cuando dudes cuál es tu revolución
pregunta a los que nadie escucha.
Cuando quieras saber a qué has venido al mundo
y a dónde quieres ir,
coge su mano y déjate llevar a su terreno.
Solo ahí te reconocerás,
soltarás tus miedos
y te dejarás crecer la vida.
Porque solo la vida puedes perder
y esta es la única certeza
que puede hacernos fuertes.
Begoña Abad de la Parte
Recuerda que en tu hambre mandas tú.
Recuerda que solo a ti te perteneces
y que el mundo es tu casa.
Que el dolor del otro, a ti te ha de doler
porque, si no es así,
tú también estás muerto.
Levántate tantas veces como te llame la vida,
tantas como te palpite el corazón de los invisibles.
Recuerda que los brazos sostienen, abrazan.
Cuando dudes cuál es tu revolución
pregunta a los que nadie escucha.
Cuando quieras saber a qué has venido al mundo
y a dónde quieres ir,
coge su mano y déjate llevar a su terreno.
Solo ahí te reconocerás,
soltarás tus miedos
y te dejarás crecer la vida.
Porque solo la vida puedes perder
y esta es la única certeza
que puede hacernos fuertes.
Begoña Abad de la Parte





