blog de Jorge Díaz Martínez

viernes, 30 de noviembre de 2012

UN VIENTO LLAMADO BOB RAUSCHENBERG



Al ir a leer el último poema antes de dormir... abrir el libro y encontrarme esto... no pude evitar hacerle la foto. El blanco y negro es del filtro de instagram, corregido luego con photoshop, de todas formas la original no tiene mucha más calidad. Cuánto tiempo llevaba ahí la araña, no lo sé... puede que sea de ayer mismo... La pintura de Rauschemberg y la poesía de Paz homenajeadas por la casualidad :


UN VIENTO LLAMADO BOB RAUSCHENBERG

Paisaje caído de Saturno,
paisaje del desamparo,
llanuras de tuercas y ruedas y palancas,
turbinas asmáticas, hélices rotas,
cicatrices de la electricidad,
paisaje desconsolado:
los objetos duermen unos al lado de los otros,
vastos rebaños de cosas y cosas y cosas,
los objetos duermen con los ojos abiertos
y caen pausadamente en sí mismos,
caen sin moverse,
su caída es la quietud del llano bajo la luna,
su sueño es un caer sin regreso,
un descenso hacia el espacio sin comienzo,
los objetos caen,
                             están cayendo,
caen desde mi frente que los piensa,
caen desde mis ojos que no los miran,
caen desde mi pensamiento que los dice,
caen como letras, letras, letras,
lluvia de letras sobre el paisaje del desamparo.

Paisaje caído,

sobre sí mismo echado, buey inmenso,
buey crepuscular como este siglo que acaba,

las cosas duermen unas al lado de las otras
-el hierro y el algodón, la seda y el carbón,
las fibras sintéticas y los granos de trigo,
los tornillos y los huesos del ala del gorrión,
la grúa, la colcha de lana y el retrato de familia,
el reflector, el manubrio y la pluma del colibrí-
las cosas duermen y hablan en sueños,
el viento ha soplado sobre las cosas
y lo que hablan las cosas en su sueño
lo dice el viento lunar al rozarlas,
lo dice con reflejos y colores que arden y estallan,
el viento profiere formas que respiran y giran,
las cosas se oyen hablar y se asombran al oírse,
eran mudas de nacimiento y ahora cantan y ríen,
eran paralíticas y ahora bailan,
el viento las une y las separa y las une,
juega con ellas, las deshace y las rehace,
inventa otras cosas nunca vistas ni oídas,
sus ayuntamientos y sus disyunciones
son racimos de enigmas palpitantes,
formas insólitas y cambiantes de las pasiones,
constelaciones del deseo, la cólera, el amor,
figuras de los encuentros y las despedidas.

El paisaje abre los ojos y se incorpora,

se echa a andar y su sombra lo sigue,
es una estela de rumores obscuros,
son los lenguajes de las substancias caídas,
el viento se detiene y oye el clamor de los elementos,
a la arena y al agua hablando en voz baja,
el gemido de las maderas del muelle que combate la sal,
las confidencias temerarias del fuego,
el soliloquio de las cenizas,
la conversación interminable del universo.
Al hablar con las cosas y con nosotros
el universo habla consigo mismo:
somos su lengua y su oreja, sus palabras y sus silencios.
El viento oye lo que dice el universo
y nosotros oímos lo que dice el viento
al mover los follajes submarinos del lenguaje
y las vegetaciones secretas del subsuelo y el subcielo:
los sueños de las cosas el hombre los sueña,
los sueños de los hombres el tiempo los piensa.


Octavio Paz






martes, 20 de noviembre de 2012

Hoy recito en Peñarroya-Pueblonuevo. Y recordaremos a José Moreno Villa





Y seré presentado. Y, si hay suerte, proyectaremos una vídeo-creación de Pepito Morán sobre Transbordo. Poemas del metro de Barcelona. Y recitaré mis poemas y conversaremos de lo que haya que conversar. Pero, además, me hará mucha ilusión referirme al poeta y pintor José Moreno Villa, o mejor dicho, recitar sus poemas, que es lo que pienso hacer. Y no lo digo por sumarme al discurso institucional, sino porque lo creo, que este año el CAL ha acertado especialmente eligiendo a este poeta -tan injustamente olvidado- como el "autor del año". Y por eso, aquí os dejo algunas pruebas, para que disfrutéis.



DESPUÉS DE TODO ERAS TÚ LO QUE YO BUSCABA

 

En las letras de un cantoral,
entre la retama y el jacinto serrano,
en el ancho mar, en la taberna inquieta,
en el fondo de la copa verde,
después de todo eras tú lo que yo buscaba.
Pregunté muchas veces a las guías turísticas
dónde suspira el lugarejo ignorado por la epopeya;
pregunté a los filósofos por la llave del secreto;
fui devorando pregunta a pregunta mi vida,
y después de todo resultas tú lo que yo buscaba.
Pude leerlo en mil detalles:
verte y enmudecer,
verte y olvidarme del mundo,
verte y hablar luego por las calles solitarias,
verte y sentir el cuerpo,
verte y huir hacia los confines de mí mismo.
Desmadejado y alma en pena,
imaginé que lo mejor era llorar en los ocasos,
leer los libros místicos
y contribuir a la redención de los débiles.
Y en todo, en todo, en absolutamente todo
no había más que la busca de tu persona.
Sí, después de todo eras tú la búsqueda.
Y aquí declino ya todo examen y toda crítica.
Tú, con tus faltas y tus sobras;
tú, con tu maravilloso complemento rubio a mi color de
bronce.




SOBRE TUS MEMORIAS
 
 

Si escribes alguna vez tus memorias
di que andabas por la casa en zapatillas,
que roncabas durmiendo
o sufrías hemorroides.
Di si tuviste amores clandestinos
con familiares o mujeres de baja extracción,
si frecuentabas tabernas o iglesias,
si eras amigo de los grandes fantoches. .
De tus obras no dirás nada,
porque, si dices, quitas al crítico
la frutilla de la conjetura.
Él se divierte y justifica
manipulando con el “acaso”, el “debe venir”
o el “viene de allá”.
Lo mejor es descolgar anécdotas,
exhibir la ropa interior,
dar pelos y señales de tu barragana
y presentar el haber, y el debe de tu calendario.




EL AVIÓN NOCTURNO


Apodérate de la noche,
pajarraco de mala entraña,
y apodérate de los cuerpos
indefensos bajo las sábanas.
Ven y hunde, destroza y quema;
salgan cunas por las ventanas,
rueden ancianos impedidos
entre cascotes, hasta la calzada.
En la negrura de la noche
esconde tu proeza de infamia,
desarticula hogares tibios,
desmembra familias de un alma.
Toda la fuerza es tuya, tienes
un pueblo dormido y sin balas.
Ensáñate, que nadie te ve;
la noche sin luna te ampara.





CARTA DE UN DESTERRADO 
 

Perdóname el desvarío:
yo no quiero más envío
que un pedacito de río.


Yo no sé de cuál; de aquél
retozón y bailarín
donde mojaba mi lápiz
cuando quería escribir
una carta cariñosa
y preciosa para ti.


“Yo no quiero más envío
que un pedacito de río.”


Yo no sé de cuál; de aquél
anchuroso y tenebroso
donde aprendí lo severo
de la vida, lo más hondo,
lo que sólo ve el sentido,
lo que nunca ven los ojos.


“Yo no quiero más envío
que un pedacito de río.”
 

Y dile a mis compañeros
que no necesito nada.
Que tengo amor, carne, queso,
legumbres y noches largas;
que tengo un cielo de gloria
y una tierra muy alzada;
que me sobran las revistas,
los libros y hasta las cartas;
que si me agobian las penas,
miro las del otro, y paran.
Mas esto, sí... lo repito,
es una cosa sagrada:
 

“Yo no quiero más envío
que un pedacito de río.”
 

Yo no sé de cuál; mandadme
del azul, del amaranto,
del inquieto, del suave,
del que va derecho al salto,
del que regatea y burla,
del que es angosto o es ancho.
 

Perdóname el desvarío:
quiero un pedazo de río.




José Moreno Villa  

(poemas extraídos de la antología realizada por Rafael de Cózar para el Centro Andaluz de las Letras y la Junta de Andalucía con motivo del homenaje a José Moreno Villa, "Autor del Año" 2012, que será -o fue- obsequiada entre los usuarios que visiten las bibliotecas públicas andaluzas el día 23 de abril)

sábado, 17 de noviembre de 2012

Este es solo uno de los poemas que más me gustan de "Hay una araña en mi clavícula", el nuevo libro de Sara Herrera Peralta




El doctor le advierte,
debería tomar diez píldoras,
un jarabe,
echarse crema.

Un día el abuelo se enfadó
y echó las pastillas
a la tierra de las plantas.
Dijo que eran buenas semillas.

Cuando volvió el doctor
le preguntó,
¿se ha tomado usted lo que acordamos?

Y el abuelo asintió.

Vas a enfermar, abuelo,
le dijo todo el mundo.

Y el abuelo sonrió.

La enfermedad no se cura
tan solo con pastillas,
también es necesario
querer curarse.

El abuelo nos miró a todos añadiendo:

y también vosotros estáis enfermos.


Sara Herrera Peralta, Hay una araña en mi clavícula, La Garúa Libros, 2012.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Un sol de izquierdas



Durante el mes de noviembre en La Bicicleta (Córdoba) se realiza un ciclo de recitales. Cada miércoles, una pareja de poetas. Pero Juan Antonio Bernier y Rafael Espejo hoy están de huelga, así que han decidido adelantar el recital hasta ayer. A mí me toca el miércoles 28 junto a José G. Obrero, pero ayer me tocó presentar a mis amigos. Fue una reunión estupenda. Sorpresas y reencuentros. En lo político-poético que nos envuelve, me gustaría destacar el gesto con que Bernier semantizó su poema "Flecte ramos", que pude recoger en la videocámara del móvil. Ignoro si el sentido cobrado formaba originalmente parte de la concepción del poema... en todo caso, importa que lo forme ahora. 

Fotos: © Pablo Diartínez










lunes, 12 de noviembre de 2012

Transbordo Barroco


De izquierda a derecha: Eduardo Chivite, Mertxe Manso, Jorge Díaz Martínez, Rafael Antúnez Arce, María Goranova-Bernier, Juan Antonio Bernier.
© Pablo Diartínez
 
Lo primero que hice el sábado, recién aterrizado en Córdoba, fue quedar con algunos de mis amigos poetas para inaugurar "oficialmente" el nacimiento de Transbordo. Poemas del metro de Barcelona haciéndoles entrega del ejemplar que les debo por los años de amistad y aprendizaje compartido. Y, aunque no todos pudieron asistir, fue un placer encontrarnos, igual que hace quince años, degustando flamenquines y salmorejos bajo el techo abovedado de una vieja bodega de la Plaza de la Corredera. A la salida, mi hermano, que además es el ilustrador del libro, nos echó la obligada fotografía de grupo, advirtiendo que la retocaría con Photoshop. La oscuridad de la toma y la arquitectura renacentista me recordaron a los lienzos de Caravaggio y mi hermano transformó los pixeles en auténticas pinceladas de Velázquez. Casualmente, el Barroco tiene mucho que ver con la poética del libro. Y ahora caígo en que empezamos la noche conversando a propósito de Lope y las universidades jesuítas. Transfondo de perspectivas y equivalencias concéntricas. Gracias, Pablo.



sábado, 10 de noviembre de 2012

Un libro conmovido





Hace poco he escrito una pequeña presentación de la poesía de Sara Herrera Peralta para encabezar unos poemas que aparecerán pronto en Culturamas. Todavía no había leído este libro. De maitines he tenido oportunidad de leerlo a muchos pies de altura, mientras volaba de Barcelona a Andalucía. Este libro también vuela a Andalucía, que es el territorio originario de S.H.P., pero vuela más precisamente a las raíces. Leyéndolo me reafirmaba en esas palabras que le dedicaba a la autora. Es un libro que me gustaría haber escrito. Y me consta que hay muchos y muchas poetas actualmente intentando encontrar la poética que aquí Sara deslía como una madeja de seda y pulsaciones. Una madeja de seda natural con un gusano dentro, una tela de tendones trenzados y una lengua sin pelos. O como la autora quiere, una araña de amor en la clavícula. Un viaje conmovedor hacia lo no dicho, hacia lo que hay que decir, hacia lo que, al decirlo, nos ayuda a vivir.











jueves, 1 de noviembre de 2012

"Transbordo. Poemas del metro de Barcelona" ya está aquí (y yo vuelo a presentarlo)




Dentro de un rato salgo pa´ Sevilla, mañana aterrizo en Barcelona, y el jueves estaré junto a Joan de la Vega y Sergio Gaspar presentando Transbordo... en el Espai Bohème. Aquí el evento en Facebook. Por contra, lamento perderme el nacimiento de mi sobrina. Mucha ilusión por todo.