blog de Jorge Díaz Martínez

miércoles, 13 de noviembre de 2019

Analgésicos y ornitología








ANALGÉSICOS Y ORNITOLOGÍA

Me empeño en conocer el nombre de la especie
que usa como parking mi terraza,
y de su subespecie, como si al descubrirla
los reafirmara en mi intimidad
o incluso en su existencia, a los pájaros.


Lenguaje y cognición, o el nombre
exacto de las cosas, claro
y trascendente que hemos consensuado.


Creo que son: Pyonoprogne rupestris.
Vulgarmente llamado "avión roquero"

pues, en su hábito aéreo, son
como roqueros progres --pienso.


Y los fotografío porque, involuntariamente
me hacen compañía
(he intentado alimentarlos, sin éxito)
libres en su sistema
de contingencias y necesidades
--y porque tampoco ellos, o ellas,
se empeñan en coartar mi propia libertad.


Me acuerdo del poema de Bécquer
(los Pyonoprogne
pertenecen también a la familia Hirundinidae)
y de paso del de Huidobro
para no terminar de desprenderme
de cierta remanente coincidencia
asociada a una privacidad.


Pero ha sido un error presuponer
que no iba a resfriarme en Algeciras,
o que el invierno nunca llegaría
a esta orilla del mar, casi africano.


Mi piso es como el
premio televisivo
de un concurso ochentero (el 1, 2, 3).


Me ha dado faringitis,
fiebre y escalofríos
y somnolientas eyaculaciones 
(quiero decir oníricas, dormido)
de freudiana irregularidad.


Gracias al constipado
y al permiso del médico
corrijo estos renglones
reincidiendo en el tópico
de la literatura como enfermedad.


Me ha salido un poema autoparódico
por leer demasiado a Carlos Pardo.


Las aves cuando pasan
frente a la luna forman
--o el poeta quiere ver--
alguna alegoría de la significación,
como el horóscopo.







sábado, 11 de mayo de 2019

Cuaderno fotográfico de Saal Digital


Hace poco encontré en Instagram  una promoción de Saal Digital para probar sus productos con un cupón de descuento. Esta oferta me animó a retomar un antiguo proyecto fotopoético, titulado: Black Snow Solitud. He quedado muy contento con el resultado, es decir, con el objeto físico que he recibido en casa. Los detalles de las imágenes se aprecian incluso mejor que en la pantalla, y desde luego da más gusto verlas, pues recuperan algo del encanto del arte pre-digital... ese encanto del soporte material. 

Me ha gustado la calidad de la impresión, el gramaje y dureza del papel, el tacto y hasta el olor. Y lo recibí en pocos días. Así que solo puedo recomendarlo. Gracias a Saal Digital por esta promoción que, además, me ha animado a hacer, tal vez, alguna cosa más con esta serie de tintes melancólicos, nevados y bohemios.   






sábado, 23 de marzo de 2019

Presentando a Francisco Onieva

Presentando al poeta y narrador Francisco Onieva en el IES Averroes de Córdoba, en el Día de la poesía, 21 de marzo de 2019.

domingo, 10 de febrero de 2019