blog de Jorge Díaz Martínez

martes, 25 de abril de 2017

Felicitando a un poeta


EN EL ANIVERSARIO DE JUAN CARLOS

Si no fuera por tu terraza fresca
no me habría enrollado con la nena
que tú sabes, y luego me dio pena
cuando volvió su novio de la pesca.

Veinte años hace de tu cumpleaños:
que si croquetas, que si flamenquines,
que si ¡vamos al Kito ya, jolines!
arrejuntando risas y peldaños.

¡Felicidades, Killer, te has portado!
así que digo que ya nos veremos
este verano en alguna de esas.

Pues eso, que nos quiten lo bailado
y cuando encarte lo celebraremos
retomando las calles cordobesas.






lunes, 24 de abril de 2017

Jodido soneto







JODIDO SONETO...

¿Qué hago aquí? Este no es mi lugar.
Soy algo más que un trabajo que podría
hacer en cualquier otra geografía.
No estoy en condiciones de aguantar.

Si antes estaba triste, ahora dos
veces triste, como una flor marchita
en vano espero tu palabra escrita.
Fumar contigo nunca me dio tos.

Tocar como si nada no me calma,
no he sabido besarte sin el alma. 
Tengo resaca, tengo bajonazo,
no de cerveza, sino de tu abrazo. 
Cambio de idea como de postura
y no me cura la literatura. 







viernes, 21 de abril de 2017

Canción ausente



Beber cerveza
fumar tabaco
follar borracha
y no sentir
nada especial
ningún dolor
que no se va
con el orgullo
herido dentro
del escorpión
Beber veneno
por licor suave
licores varios
para volar
lejos de aquí
a otro lugar
lejos de aquí
a otro lugar.






Materiales complementarios:


1) Intertextos:

Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;

no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;

huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor süave,
olvidar el provecho, amar el daño;

creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño;
esto es amor, quien lo probó lo sabe.

Lope de Vega


2) Comentarios simpáticos:

1_
Alisa: if you could only see how I listen to your poems you'd start writing in Russian
it's always with translator and I listen to them for 5-10 times
hi! it sounds sad but beautiful
Jorge: Ah, I thought you were very emotional by that but you are intelectual by that
Anyway; here there is more if you like
A: to be emotionally involved sometimes you need to understand the meaning
not always of course
J: Yes, sad and beautiful, dangerous mix
A: reading meanwhile

domingo, 16 de abril de 2017

Una noche en Varsovia





SONETO VIAL
Compuesto mentalmente para no aburrirme mientras conducía


Conduciéndome por la carretera
hacia Varsovia lluviosa en primavera,
al encuentro de una desconocida
que se saca billetes sólo de ida,

a un hostal sin ventanas muy barato
pero bueno, para pasar el rato,
y una guía de Polonia regalada
por una antigua novia ya olvidada

el paisaje me habla en un idioma
del que reconozco sólo su aroma:
hay árboles talados, retenciones

y adelantamientos sin precauciones,
repentinos chubascos... Quiero ver de
dónde sale tanta mirada verde.



SONETO INVERTIDO Y SIN RIMAR


De las caricias delicadas, íntimas,
de las caricias hechas con el pelo,
con los dientes, la lengua, la mirada,

tú después de haber cerrado los ojos
de placer para esconderte del miedo
decidiste esconderte del placer.

Tú que querías ir despacio, y yo
que quería ir más despacio que tú
y me has dejado igual que a un caramelo
después de estar varias horas chupándolo.

Después de haberme besado la boca,
después de haberte acostado conmigo
me pides no ser cruel cuando describa
cómo cambia de humor una extremeña.



Materiales complementarios:


1) Intertextualidades:

GOLOSINAS

como un caramelo saliendo del envoltorio
así me sentí la noche en que después de pintarme
de golfa tú por fin te decidiste una mejor

estrategia una retirada a tiempo y las cosas
no tendrían ese sabor que queda tras el fraude
me dejaste aquí tirada como un caramelo

después de chupado

De: Pablo García Casado, 1997, Las afueras, DVD Ediciones, Barcelona.


2) Diálogos:

1_
Alicia: ¿Qué otras palabras de quita y pon tienes para el verso final? "Extremeña" rompe el ritmo
Jorge: Niñata, malcriada y promiscua. Pero no, el ritmo está bien.

2_
Maite: ¿Has tenido una pequeña historia con una chica?
Jorge: No, una historia con una chica pequeña.
Maite: ¿Alguna chica más? Tienes que encontrar a una chica que te cuide y tú cuidarla a ella
Jorge: Muy bien, una idea muy original
Maite: Sí


3) Melodía imaginada:

Ella: y te amé, hasta que me cansé


4) Audiopoemas:






5) Versión en prosa:


Estábamos en un kebab en los túneles de la estación de autobuses y trenes de Varsovia. Nos habíamos pedido dos medianos, que eran más grandes de lo imaginado. Y ella se estaba bebiendo un café soluble con leche por el que había pagado cuatro zlotys. Yo había pagado ambas cosas porque necesitaba corresponderla. Porque me sentía culpable. Y porque ella me había invitado antes. Y ella intentaba hablar de cualquier cosa mientras que yo seguía empecinado en el tema, mientras que yo seguía impregnado de su energía. Pero lo que más me gustaba no eran las palabras, ella intentando evitar ese tema y yo sabiéndolo perdido. Lo que más me gustaba era cuando nos sosteníamos la mirada. Esos ojos enormes que antes había visto sólo en fotos y que ahora me clavaba con fuerza fijamente, ocultando su tráfico interior. 

J: Me recuerdas tantas historias de amor frustrado.
B: No era amor.
J: Podría serlo.

El diálogo estaba intercalado de pausas y miradas, de mordiscos. Y no me estaba refiriendo al futuro, que también.

El amor es sólo una palabra que cada uno rellena con el significado que mejor le conviene. Al menos, en el mundo de las palabras. Nuestra cama: dos colchones apilados uno encima del otro, en el suelo, entre los somiers vacíos y esqueléticos (“más que una cama esto es una hamaca!” –le había escrito por Whatsapp) de nuestra habitación número 13 -se habían tomado la molestia de no señalizarla:

-And wich is the number of this room?
–Don't worry, we know the number.
–Yes, but what number is?
–Thirteen
–Thirteen?
–Yes
–Ah, very well :)

de aquel hostal barato que digo de Varsovia.

Y lo que quería decir en realidad era:  

esa forma de besar y acariciar (me/te/nos) es/era amor, o algo muy parecido. No creo que cuando tu época promiscua tus encuentros sexuales tuvieran esa forma. No lo sé, pero todos sabemos cómo es el sexo de una noche (y a lo mejor era eso lo que querías, una noche de sexo salvaje sin compromiso, y nada más). Lo que quiero decir es que uno no pone esas caras cuando vive/siente algo superficial. Que no se queda en silencio, conmovido/a con los ojos cerrados, arropando la cabeza en el pecho del otro, escuchando los latidos, acariciando con miedo el dorso de las manos, las líneas de la cara, besando minuciosamente el recorrido de la piel, lentamente desde la coronilla hasta la pelvis. Y pasando vergüenza y revolviéndose. Y todo el repertorio sentimental.  

Que no era amor, me dices. Y sí, estoy de acuerdo.


Y me viene a la mente tu posible respuesta tangencial, porque la palabra efímero es muy de arte callejero eventual, muy de volar y dejarlo todo atrás, como en esa canción que me mandaste. Y luego dices que no eres hippie porque los hippies escapan de la realidad. Y yo comienzo a ver luces amarillas. Y tú estás harta de mí y me sugieres directamente que me vaya a mi casa porque total ya no me necesitas para volver a la tuya.

            Cada uno tiene que hacer sus propias revoluciones, no esperar a que vengan de afuera a romperte los esquemas. La verdad es que eso es muy bonito, pero se acaba, y estamos de nuevo con nosotros mismos. Vulnerables al dolor del amor, al humo del amor, al sinamor.





6) Rarezas:

Me ha pasado una cosa fantástica. Estaba en la cama pensando (hasta aquí todo normal) en borrar una parte de una entrada de mi blog. Eran unos comentarios que había copiado de whatsapp y me estaba dando pudor. Como no me decidía, pasé las dos entradas a borrador (es decir, quedaron ocultas) para decidir más tarde. Y luego, en la ducha, pensé "qué tontería, me da igual". Y fui y las publiqué de nuevo, es sólo darle a un botón. Y maravilla, justo la parte que había pensado borrar, ya no estaba. Y yo no la borré, de verdad que no. Creo que he hecho psicomagia. O alguien la habrá hecho por mí. Qué cosas.


martes, 11 de abril de 2017

Dos sonetos








No suelo escribir sonetos.
Me parecen un arte de otro tiempo.
He escrito estos para entretenerme,
o desahogarme, como un juego.




SONETO TORCIDO



Deberían tener párpado o músculo
para cerrarse siempre que lo pida
la situación infame, cual molusco
resguardado en su concha, que rápida-

mente a salvo de las sonoras fieras
las proteja que dañan su salud.
A cobijo, como en un ataúd
y ante el estruendo así como hieráticas.

Este ruido no deja de golpear.
En la noche no he podido toda
pegar orejas ni ojos y en el pub

esa electro de mierda que proclaman,
de manera insultante, como música,
percutiendo prosiguen los borrachos.



SONETO PASEANTE


Amanece la noche. Cuatro cuervos
apuran en el césped las colillas.
Tienen resaca todas las chiquillas,
mala leche las ingles de los ciervos.

Y esa luna redonda como un queso
entre ramas romántica tejida.
Me aburre ya quejarme de la vida,
de palabras roído tengo el hueso.

Llámese azar, llámese desatino,
del alma de un cigarro empalagado
me siento en un jardín para vaciarme.

Que mi sangre haga barro, quiero darme
al tam-tam de mi idioma de destino.
Del estanque un patito se ha extraviado.













jueves, 23 de marzo de 2017

Night time





Jugar un partida 
(de ajedrez)
Tocar una canción 
(la misma siempre)

Ducharse

Ir al trabajo
Repita mentalmente: 40

Fin de semana
y
descifrarse en un centro comercial 
(identidades)






jueves, 16 de marzo de 2017

Un díaz normal




El yo de mi diario no es, necesariamente, la persona ávida por sincerarse que lo escribe. 
25 de julio, 1962. Alejandra Pizarnik

Son las cinco de la mañana. No he dormido. Una mochila pesada, las piernas me pesaban. Me frustraba la carencia de fuerzas para llegar a donde iba. Una carga que deseaba soltar. Pero mis piernas, esa debilidad intrínseca. La lectura es tan obvia que parece ficción, mi sueño de anteanoche. Y el recuerdo de las agujetas, por hacer demasiada gimnasia, aquella vez. Hoy es mi cumpleaños, por supuesto. He pasado un día normal. Levantarme algo tarde, pero no tardísimo, desayunar y volver a acostarme, y a soñar. Luego dar el trabajo, como siempre, cada vez más relajado. Y ya en casa, la desolación y la angustia. Todas las clases que se quedan solas dejándome vacío en este país extraño. Buscar rabioso en las redes, hasta agotarme. Comer mal y jugar al ajedrez. Pero esta noche ha sido un poco diferente. He estado tomando apuntes de literatura finisecular decimonónica. En silencio. Sin música. Nada más que el eco grave del Klub Pauza, ya inaudible, el mismo que antes no me dejaba dormir. Y jugar otra vez. Y preparar las clases de mañana (de hoy, cuando despierte).  
He visto un amanecer fuego naranja, intenso. 


sábado, 25 de junio de 2016

Reflejos culturales


- Hypocrite lecteur, - mon semblable, - mon frère!
C.B.



REFLEJOS CULTURALES


El problema en mí se agrava porque soy todo menos espontáneo: existe un hiato intelectual que percibo demasiado bien entre quien me siento siendo y el que me siento ser y comportarse. Éste es un simulacro tan calculado y deliberado del otro, una imitación falsa de tanta falsedad que el original acaba por resultarme también sospechoso.

J. Gil de Biedma, Diarios 1956



Las ideas estéticas, es decir, la historia de las formas artísticas, son uno de los medios de modelización de la sociedad. La manera en que actúan no es simple, directa o unívoca, pues parece que influyeran sobre una dimensión distinta a la ideología, y por ello suelen considerarse una cuestión más propia del gusto y la sensibilidad que de la ética, la política o la moral. Y, sin embargo, están necesariamente relacionadas (el término sensibilidad se aplica muchas veces a cuestiones de ética o de sentido común). Esto le lleva a Schumann a afirmar que las leyes del arte son las mismas que las de la moral -me imagino que pretendía contradecir a Kant.

A veces, aprender otro idioma me parece tan superficial como la propia cultura, y al mismo tiempo sé de su importancia. Pero la complejidad confluyente de los distintos conjuntos de valores se nos ofrece siempre tamizada por el filtro de la propia moral.

Me doy cuenta de que no estoy preparado para llevar a cabo un estudio intelectual que me satisfaga, simplemente porque mi ser no participa, no he mantenido una continuidad, ni un índice de ideas. Al contrario, las ideas me han llevado a vivir de espaldas a las ideas, desatender la coherencia del discurso, y sería incapaz de defender con suficiente razón una postura paradigmática. No poseo esa claridad generalista.

Sin embargo, tengo visiones del mundo y de la vida, un cierto entendimiento o actitud, una especie de gesto… que se ha convertido en una ligereza, intuitiva e interior. Diría casi superficial.

Cada vez que uno habla, para que su discurso estuviera fundamentado harían falta tantas explicaciones retrospectivas que no acabaríamos nunca. A un solo artículo habría de antecederlo una enciclopedia. La cultura se sustenta en olvidos. Se parece a un acuerdo de mínimos comunicativos. Qué entendemos por cada palabra que decimos, que visión de la vida se oculta tras de ella, y una crítica y una argumentación a esa visión. Es infinito. Y ridículo.

Pero la sociedad necesita de cultura. Yo mismo no puedo desasirme de ella. Forma mi identidad, aunque no sólo sea eso, a niveles espirituales, supongo. Y si he de realizar un trabajo intelectual, no soy ya capaz de hacerlo sin educarme antes, lo cual no es muy productivo. Llevaba toda la vida en ello y olvidándolo. Esa fatiga de olvidos contribuye a mi desánimo. 

La única posibilidad de desarrollar una labor intelectual seria sería la de entenderme a mí mismo como cultura, y esa es mi resistencia insostenible: las ininterrumpidas contradicciones de vida que actualmente no alcanzo a resolver. Asumir que la vida y la cultura se encuentran imbricadas obliga a tomar partido, obliga a comprometerse con una forma de ser, y ahí me pierdo, porque es más fácil vivir por sentimiento que tratar de explicarlo, y porque empeñarse en explicarlo nos aboca a infinitos e infinitesimales discursos contrapuestos. 

Parece el pensamiento un freno a cada impulso, y no es sino otro impulso más, el propio pensamiento.