blog de Jorge Díaz Martínez

viernes, 28 de agosto de 2015

Dos poemas inéditos de Antonia Moreno Díaz


Vélez de Benaudalla, Granada.


Dos poemas de Antonia Moreno Díaz, mí "tía de primo hermano". ¡Directos desde la costa tropical granadina!



Muero porque estoy viviendo,
vivo porque estoy muriendo
desde que te vi con otra
pasear por el Nacimiento.

No pensé echarme la cuerda,
ni tirarme de un barranco,
de lo que sí me arrepiento
es de haberte amado tanto.

Te quiero agradecer
unos hijos que tengo.
Tú los olvidaste pronto
y son mi luz y consuelo.

Un día os vi pasear
y me levantaste el cuello
y me diste a entender
que todavía no eres viejo.

Llegué a mi casa llorando
y me miré en el espejo,
pusé carmín en mis labios
y me peiné los cabellos.

El pájaro ha volado
a calentar otro lecho
y a vaciar los bolsillos
de otro que no está viejo.

Hoy llamas a mi puerta
pidiendo perdón y techo.
Ya no te acuerdas del día
que me rompiste el pecho.

Pasa descalzo y desnudo,
deja la ropa en el suelo
que no quiero ni el olor
de esa mujer tan pendejo.

Tendrás una sopa caliente,
tendrás un trozo de techo
pero nunca vas a tener
tu cuerpo junto a mi cuerpo.


LA CRUZ DEL VINO

¡Qué hermoso eres, viñedo,
cómo cuelgan tus racimos!
¿Por qué me hiciste llorar
si no me metí contigo? 

Perdón te pido, viñedo,
aunque a veces te maldigo,
tú no puedes ser culpable
del borracho empedernido.

Te encuentro por todas partes,
entre el pobre y entre el rico.
El rico va sin corbata
y el pobre como un mendigo.

En el bar que hay en la esquina 
se reúnen los amigos
y al brindar alzan sus copas,
suena el chocar de los vidrios.

Y yo metida en mi alcoba
llorando mezo a mi niño.
Quiero cantarle una nana
y me ahogan los suspiros.

Tengo roto el corazón:
medio, lo ocupan mis hijos;
el otro medio está muerto,
no siento calor ni frío.

No preguntéis quién soy,
ni preguntéis dónde vivo.
Soy una mujer como tantas
que lleva la cruz del vino.




lunes, 24 de agosto de 2015

ALEGORÍA LEYENDO A WATANABE



Paseo de los Tristes, Granada.


ALEGORÍA LEYENDO A WATANABE

He adquirido un libro de José Watanabe
en una librería de segunda mano.
Es la misma edición que leíamos juntos
hace ahora una década
en casa de Rafael Espejo.
Las primeras 26 páginas están mal subrayadas
(y podríamos hacer otra metáfora
sobre la juventud).
El trazo grueso y gris
de un lápiz descarrilado
va repitiendo los mismos adjetivos: maravilla, precioso
y genial.
Sobre todo: precioso.
Y el resto de las páginas, intactas.
Imagino una posible explicación.
Nuestro lector miope
abandonó su hallazgo en la mesita
y salió a mojar su maravilla.
Después entró a la casa un ladrón
y al no encontrar nada de más valor
tuvo a bien revender el préstamo obtenido.
Una noche cualquiera, tal vez vuelva a mi casa
ese mismo ladrón
-o ladrona.





sábado, 22 de agosto de 2015

Espejismos y paisajes


Quien bien te quiere, te hará llorar.
Popular



Oigo el sonido del agua mientras camino a tu lado.
Aunque no dijeras nada, ese brillo de la tarde
salía solo de tu vestido.
Ese tiempo en el que nos hacíamos llorar
porque bien nos queríamos.
A través de callejuelas silenciosas
que llevan hasta la Fuente de la Amapola
es tan fácil recordarte con fresco romanticismo
porque es verano y no tengo a quien regañar
por llevar desabrochados los cordones de los zapatos.
Es en esta quietud arquitectónica
que parece haberse detenido también nuestro paseo
como una estatua invisible para el resto
y que a mí me conmueve a no sentarme
justo ahí donde nos sentamos, a no andar
ciertas calles, ni fotografiarme otra vez
junto a cualquier jovencita ante
ese paisaje.
Se me viene el mar hasta las fosas nasales.
Se trata de una energía espesa y condensada
a la que la gente suele llamar emoción.
Este poema orgulloso
que no contiene el sentido de la vida
como tampoco lo encuentro ya en una canción,
ni en una fotografía,
ni en una meditación.
Ni en ti,
ni en mí,
ni en nadie.
Sí, me distraigo.
Y a veces se me pasa.









sábado, 8 de agosto de 2015

jueves, 30 de julio de 2015

Desequilibrios




No venimos del mono sino de las estrellas.
Atados de pies y manos a la tierra
que es de leche, dolor y hay algunas colillas
pues de la mano se dan un paseíto
sobre esos labios tiernos que besaste
y luego te respondieron con dureza.
He leído una predicción astrológica
que anuncia algunas turbulencias
y otra que para la luna llena
vaticina una apertura de conciencia.
No colgamos del sol sino que nos sostiene
el discurso del ego ceniciento.
En el borde del mar he meditado 
como en una lavandería para espíritus
de oleaje inundando mis orejas.  
A esa hora imprecisa que le llaman azul 
mi hermano apareció y discutimos
aunque ninguno tenía interés en discutir.
Y al hablarle de Leo me salió su tos de fumador. 
El que entienda que entienda la ceguera.
El que sueñe que sueñe con lucidez.
Bajo mis pies ardía el parquet de la vieja mansión
y una cola de africanos subía corriendo las escaleras
para tirarse encima de Kristina ¡Kristina!
bajo una masa de miembros burbujeantes.
Si le cuentas tus penas a las piedras,
si le lanzas besitos a los ríos
y a los árboles les dices Namasté,
si atiendes el celeste pulso del contrapunto
y en tu cama las raíces de hormigas 
reparan los desechos de la noche anterior
bienvenido a la fiesta, bienvenido a la urdimbre, 
no hay mejor celestina que la arena que pisas,
sí hay agua mojada en el viejo reloj.
Sus gatos están cansados, escribí en la pizarra.
Tienes unas lentillas muy bonitas.
Es la vuelta de Venus, es la cuna del Fenix,
la trampa del Tarot.
Un acupunturista trabajaba en mi mapa
para darle espontánea salida a mi Sol.



domingo, 21 de junio de 2015

el Sol se pone como un Parpadeo

He seguido el impulso de las estrellas. Siete años después, sin hijos, ni mujer, y ni siquiera vino, estoy viviendo de nuevo en Barcelona desde hace solo un par de días. El año pasado por estas fechas escribía este poema. Hoy es un día propicio para hacer recapitulación y cuenta nueva. Tanto a girado mi vida que no me encuentro. Estoy aquí y no sé cómo he llegado. Y este círculo sietemesino que se cierra y se abre como una flor nocturna de incertidumbre. He vaciado mis bolsillos y en mis ojos las orillas del mar bajo la lluvia. Dejadme llorar/ orillas del mar. Lo único que conmemoro es el ritual, la apertura telúrica. Las ganas de meditar hasta mañana. Arrojar los pelos a la hoguera del Sol. La sangre salada al agua. Respirar por los dedos y partirse las uñas en la tierra del fondo de los huesos.


BIENVENIDO VERANO
(himno solar)
21-6-2014

Hoy es el solsticio de verano, el solsticio astronómico,
bienvenido verano, el inicio de una nueva calentura,
celebrémoslo fuerte desde dentro
en el giro estelar que nos reúne, en el rizo infinito,
tirabuzón, rizoma, hélice de ADN microcósmico,
bebamos de su luz,
como bocas de pollitos hambrientos nuestros chakras solares,
nuestro bronceado riego de la sangre, circulación del pneuma,
de las bicis
la brisa y la sonrisa.
Bienvenido verano corazón, aquí estoy yo contigo para siempre,
aquí donde hay arena parlanchina,
donde las golondrinas gondolinas,
aquí dentro me ducho y me sumerjo
mientras hacemos el amor reunidos.
¡Fiesta, fiesta! ¡Vamos a meditar hasta mañana!


By Joan Ávila
20 junio 2015




jueves, 21 de mayo de 2015

Dos poemas de mayo


Yoga Tree.
April, 2015. Czech Republic.



Cuando marzo mayea
mayo marcea.
Popular.

1.

Esta noche estoy pensando en ti.
No vuelves, no apareces, no contestas, y no puedo evitarlo: imagino
que has ido a la clase de masaje, y después
te has quedado hablando con un chico, y después
habéis ido a su casa y tú has pensado que tienes
ganas de experimentar, de vivir nuevas cosas, de seguir
descubriendo, y por eso
no has llegado a casa, y no puedo evitar
sentir celos, y después intentar tranquilizarme pensando
que está bien, que es tu vida, que es lo que tienes que hacer, y que yo
lo que tengo que hacer es olvidarme de ti
e intentar arreglarme yo mismo, en lo que pueda
para estar bien, o mejor, pero en cambio
lo que hago es volver a leer tu diario, 
tus palabras, cada palabra, cada una de ellas,
las faltas de ortografía y aquellas que no significan nada,
al igual que la vida, perdidas en mitad de su contexto,
y me gusta tu palabra "nosotros",
y a la vez me da pena su melancolía
porque noto tu añoranza de un pasado idealizado
al que pusimos fin
pero de todas formas tan auténtico y falso a la vez.
Auténtico por nuestros sentimientos.
Falso por nuestras mutuas falsedades.
Contradictorio por nuestras mutuas contradicciones.
Y a la vez te veo crecer, y es como pensé desde el principio
que te iba a ver crecer, casi como a una hija
a quien quiero tanto
como a una mujer.



2.

Estudié Teoría de la Literatura
porque me gustaba la literatura
y pensé que sería interesante
e incluso placentero
y algunas veces sí
fue incluso emocionante
lo que pasa es que al tiempo que empezaba
empezaba también a perder pie
en esto de la vida y de las letras
hasta que llegó un punto en el que casi no leía 
otras hojas que las que agita el viento
real o metafórico
si es que hay alguna diferencia
ante mis ojos
y me interesó más
o me aburría menos
escribirme a mí mismo
que escribir un poema
si es que hay alguna diferencia
ante tus ojos
y así me fui versátil
hasta que quedé sucio, compuesto y descompuesto,
tachado y desvariado,
fui un soneto à vangarde, haiku contemplativo, un collage
y un poema objeto,
Beat flow, conceptual writting,
notas emborronadas
y poesía visual,
simbólico y prosaico,
medido y calculado, inspirado y poseso,
retórico, académico, ficticio, 
amanerado y seco.
Y a pesar de todo
me siento
a punto de empezar

(a aprender a leer
-me
-nos
-it
-all.

A empezar a vivir.