blog de Jorge Díaz Martínez

martes, 3 de marzo de 2026

Geografía escrita, de Álex Chico

Reseña publicada en Cuadernos del Sur, del Diario Córdoba, a 28 de febrero de 2026. 

Podéis leerla aquí: Geografía escrita, de Álex Chico, en Cuadernos del Sur

Y también aquí abajo: 


Geografía escrita

Autor: Álex Chico

Editorial: Candaya, 2025.

 

Por Jorge Díaz Martínez

Los libros de Álex Chico (Plasencia, 1980) casi siempre caminan entre lindes y Geografía escrita no es una excepción. Se trata de una recopilación de artículos cuya prosa combina la crónica de viajes y el ensayo, explorando las tensiones que entre un lugar y su escritura se entrelazan; y por añadidura, la imbricación subjetiva entre lo vivido, lo imaginado y lo leído, lo real y lo ficticio. La obra ahonda en esa ambigüedad, fundiendo biografía y metaliteratura en una serie de entornos y ciudades en las que el paisaje dialoga con la imagen de su múltiple escritura.

La textura ligera de su estilo contrasta con la acumulación diabólica de citas literarias, pictóricas o cinematográficas asociadas a los sitios que transita. Cada página es un mapa cuya leyenda apunta hacia otras páginas, un entramado arbóreo de hipertextualidad apabullante: el itinerario convoca profusamente a otras lecturas/vivencias desdobladas, hilvanando lo leído y lo visto y subrayando las irregularidades que dicha fricción suscita. ¿Ha salido el viajero de sí mismo o tal vez sigue leyendo en esa Habitación en W con la que titulaba uno de sus poemarios? El sujeto narrativo reconoce: «No sabría decir exactamente si mi memoria del lugar pertenece a una vivencia propia o a una ficción que cayó en mis manos». Algunos de sus viajes, de hecho, podrían pasar por retazos de lecturas, puras fabulaciones culturalistas, como si la letra impronta hubiera suplantado a la naturaleza física; aunque, por lo general, ambas facetas se dan inseparables, como en su visita a Blanes rastreando las huellas de Bolaño.

            De especial interés resulta la voz del narrador, un locutor cercano y, al mismo tiempo, sospechoso, reduplicado a sí mismo en el comentario de sus propias anotaciones, desplazándose del cuerpo a un cuadernillo y de ahí a su reescritura, donde revive y transcribe sensaciones, sentimientos y, a menudo, se pregunta «quién ha generado a quién, si el lugar al texto o viceversa». Entre líneas estimula la agudeza del lector y, de paso, despliega un laberinto borgiano de bifurcaciones. El recorrido, segmentado y episódico, incluye las principales ciudades de su biografía: Plasencia, Salamanca, Granada e, infiltrada, Barcelona; algunos destinos turísticos habituales, tales como Buenos Aires, Praga, Berlín o Auschwitz; recónditos parajes de La Vera y La Provenza; y también otros enclaves, desde el punto de vista europeo, más exóticos, como los cholets bolivianos y el lago de Titicaca.    

De este modo, Álex Chico nos ofrece una cartografía íntima en la que el territorio se adhiere a su biblioteca, «esa geografía leída, más que visitada» que le da pie, por ende, a relatar numerosas anécdotas de otros escritores. En definitiva, Geografía escrita nos recuerda que, a veces, más que el regreso, importa la partida: irse de Ítaca.