blog de Jorge Díaz Martínez

viernes, 29 de diciembre de 2017

(Libros de) Poesía 2017




Estos son sólo algunos de los libros de poesía que he leído este curso y que me han parecido, en mi humilde opinión, bastante buenos o literariamente significativos. No están todos los que son, pero he seleccionado aquellos que he encontrado más relevantes debido a la inmediatez de su salida y por la calidad de su poética (no mencionando otros publicados con anterioridad al otoño de 2016). Siendo una selección tan personal, no está determinada por parámetros que sí han de tenerse en cuenta cuando se trata de ofrecer una muestra representativa del conjunto de lo acaecido en el mercado de la poesía castellana peninsular en la última ronda solar. Al contrario, mi lista está indudablemente condicionada por la cercanía que empuja a leer a los amigos, sin que ello sirva de óbice a lo dicho anteriormente sobre la calidad de su escritura. 

No es por tanto una lista de los mejores libros de poesía de 2017, sino un recuento de libros que me han alegrado la vista estos últimos meses, lo cual no quita --de nuevo-- para poder afirmar, sólo por el siguiente ramillete de títulos --y otros que se me olvidan--, que éste ha sido un gran año de bienes para la poesía, pues, efectivamente, se han publicado obras de gran altura o calado, me atrevería a decir que más de lo acostumbrado, pertenecientes a algunos de los mejores autores de una tal generación --u hornada de escritores nacidos en torno a los 70-- que a tenor de lo visto se encuentra en plena forma poética. 

Los nuestros, Juan Carlos Reche, Pre-Textos, septiembre 2016.
El ser breve, Azucena G. Blanco, La Bella Varsovia, noviembre 2016.
Vértices, Francisco Onieva, Visor, 2016.
Fruta para el pajarillo de la superstición, Juan Andrés García Román, enero 2017.
La piel es periferia, José García Obrero, Visor, febrero 2017.
Letra y nube, Juan Antonio Bernier, Pre-Textos, marzo 2017.
Chocar con algo, Erika Martínez, Pre-Textos, marzo 2017.
El libro de Laura Laurel, Nieves Chillón, Pre-Textos, mayo 2017.
Nueva York sin querer, Almudena Vidorreta, La Bella Varsovia, 2017.

Y por supuesto habrá más y muy buenos poemarios recientes y que yo no he leído todavía, pero no quería dejar de mencionar al menos estos, de los que con seguridad puedo decir que sí merece la pena leer.




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