blog de Jorge Díaz Martínez

sábado, 14 de septiembre de 2013

Fernando Merlo, Eduardo Chivite y la amistad.























Hoy me han regalado un tesoro de los que hasta da vergüenza aceptar. Venía con la dedicatoria por delante. Un ejemplar de la primerísima edición del Escatófago de Fernando Merlo -en la actualidad, prácticamente inencontrable-. Muchas gracias, de verdad.



un cigarro de kifi se te fragua en el dedo
para despues despertarse alegre

despertar para ver que la tristeza
poco ha cambiado por el sueño hondo
que disipa el alcohol porque en el fondo
del vaso de tu vaso el vino empieza
fermentando de nuevo ah la cabeza
herida

no es el hambre (hocico que has de usar) de vida
devoras los vientres mientras abre la mañana

despertar para ver que la tristeza
poco ha cambiado por el sueño hondo
que disipa el alcohol porque en el fondo
del vaso de tu vaso el vino empieza
fermentando de nuevo ah la cabeza
herida

despliega las alas convulsas
al ala fria enmudece
habla luego
ala franca para ese amor
ala bella tu cuello
venas procurando venas
avanzando radiante
oyelo

despertar para ver que la tristeza
poco ha cambiado por el sueño hondo
que disipa el alcohol porque en el fondo
del vaso de tu vaso el vino empieza
fermentando de nuevo ah la cabeza
herida ah la cabeza herida ah la cabeza


Fernando Merlo
Escatófago
Amigos de Fernando Merlo, 1983




1 comentario:

Maria dijo...

:)

Ese ejemplar fue uno de los primeros libros de poesía que leí.