sábado, 25 de noviembre de 2017
Lope de Vega, la Garganta del Diablo
martes, 21 de noviembre de 2017
Emerita Augusta
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| Hola, Guadiana. |
sábado, 11 de noviembre de 2017
martes, 7 de noviembre de 2017
viernes, 6 de octubre de 2017
Out of Reach (Rain Night)
jueves, 23 de marzo de 2017
Night time
(la misma siempre)
jueves, 25 de agosto de 2016
miércoles, 8 de junio de 2016
Reseña a: Los allanadores, de Carlos Pardo (Pre-Textos, 2015)
LOS ALLANADORES
CARLOS PARDO
Pre-Textos, 2015.
martes, 10 de mayo de 2016
Presentación de 'Mar negro', de Xavier Guillén, en Granada
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| Del blog del Diente de Oro |
MAR NEGRO, XAVIER GUILLÉN
Jorge Díaz
Martínez
Supone para mí un gran placer y una gran alegría presentar esta noche a Xavier Guillén, quien hace tan solo unos meses ha sido oficialmente bautizado como poeta merced a la obtención del último Premio Andalucía Joven de Poesía con una obra titulada: Mar negro. Y digo oficialmente porque los que lo conocemos sabíamos ya de sobra, desde muchos años, que lo es. Así que no pretendo simular que esta sea una presentación objetiva. Si muchos autores suelen referirse a sus publicaciones como si fueran sus hijos, esta noche nosotros hemos venido aquí a presentar a mi sobrino. Y ha sido uno de los partos más difíciles, prolongados y esperados por parte de los que veníamos leyendo desde hace casi una década las sucesivas ecografías de la criatura que por fin tenemos entre las manos. Quiero con esto decir que este libro no es fruto ni mucho menos de una improvisación. Si algunos grandes poetas, como J. G. de Biedma, se quejaban, no sin algo de vanidad, de lo lento que escribían, Xavier Guillén no se ha quedado atrás.
Se ha tratado de un proceso de reescritura que ha sido, como es programático en todo primer libro, el proceso de hacerse a sí mismo como poeta, hasta encontrar un estilo y una voz. Yo conocía a Xavier —como decía— desde hace algo más de una década, justo cuando —debido a las malas compañías de la farándula granadina— el veneno de la poesía estaba empezando a picarle. Quiero decir que por aquel entonces, Xavier Guillén era un estudiante de Filología Hispánica que llevaba —no sé si se acordará— algunos años enfrascado en el intento de escribir una novela, de la cual tenía ya unos extensos archivos de Word. Y supongo que sería principalmente a causa de esas compañías que antes mencionaba que vino a descubrir los entresijos de la poesía contemporánea, la cual, como suele pasar en muchos casos, terminó robándole a la prosa ese lugar predilecto en las lecturas del joven filólogo. De modo que en el transcurso tan solo unos meses, Xavier interrumpía las conversaciones solo para repetir alguna frase que su oído había identificado como un endecasílabo espontáneo. Y por supuesto, como es natural en las iniciaciones literarias, muchas noches las pasamos recitando entre amigos, poemas propios y ajenos, ya fuera para mofarnos o bien para aplaudirlos.
Pero creo que todo esto son escenas
comunes en la formación de todo aprendiz de poeta. Así que me gustaría destacar
también una particularidad. En el caso de Mar negro, poemario que estamos presentando, el eterno
recurso del viajero que se busca a sí mismo a través de una geografía tiene en
su autor un correlato no solo simbólico sino también biográfico. Es decir, que
Xavier Guillén ha convertido su periplo vital en una metáfora literaria a
través de la cual ha acabado siendo reconocido institucional y físicamente como
poeta. O más sencillamente, se ha transformado a sí mismo a través de la
poesía. Y esto es lo que consigue la literatura, como decía nuestro ilustre
antepasado, cambiar el mundo, y a nosotros mismos, que no es locura, o tal vez
sí, pero tampoco importa que lo sea.
lunes, 20 de abril de 2015
Hacia un lado u otro de la felicidad
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| Resurrection Tree. 19 abril 2015 |
domingo, 18 de enero de 2015
Teorías sistémicas de la literatura
jueves, 10 de julio de 2014
Hace ahora casi cinco años
Tengo ganas de seguir viviendo.
Abrazos y besos
viernes, 25 de abril de 2014
Crónica: En legítima defensa. Poetas en tiempos de crisis (Bartleby Editores)
Este jueves 24 de abril hemos presentado en Granada la antología En legítima defensa. Poetas en tiempos de crisis, de Bartleby Editores. Se trata de una antología fuera de lo común, no porque incluya a más de doscientos autores, sino porque no es el resultado de ninguna criba: todo aquel que se haya visto conmovido a escribir un poema sobre el tema en cuestión y lo haya enviado a la convocatoria ha sido incluido. Es, por lo tanto, una antología sin márgenes, donde caben desde premios nacionales hasta autores completamente desconocidos. Que una editorial como Bartleby, con premios nóbeles y figuras internacionales en su catálogo, haya pasado de complejos para dar a la imprenta una obra semejante dice mucho del espíritu del libro, del de su alma mater, Pepo Paz, y si me apuran, de la "democratización de la poesía" que, junto a otras muchas convulsiones sociales, venimos respirando desde hace unos años. Esta energía explica, en mi opinión, el éxito de una obra que no pretende ni abanderar el resurgimiento de una poesía social (porque de eso ya se encargan las bolsas), ni alumbrar un nuevo centro institucional de autores canonizados, sino prestar su páginas a la voz de los muchos disconformes con el presente orden de cosas, de los muchos que han optado por la palabra poética como su propio medio de comunicación. Los mil ejemplares que, entre la tirada inicial y dos reimpresiones, sumaba la primera edición, se han agotado en solo un mes, por lo que la segunda edición, ampliada y corregida, ya está en camino.
Recuerda que en tu hambre mandas tú.
Recuerda que solo a ti te perteneces
y que el mundo es tu casa.
Que el dolor del otro, a ti te ha de doler
porque, si no es así,
tú también estás muerto.
Levántate tantas veces como te llame la vida,
tantas como te palpite el corazón de los invisibles.
Recuerda que los brazos sostienen, abrazan.
Cuando dudes cuál es tu revolución
pregunta a los que nadie escucha.
Cuando quieras saber a qué has venido al mundo
y a dónde quieres ir,
coge su mano y déjate llevar a su terreno.
Solo ahí te reconocerás,
soltarás tus miedos
y te dejarás crecer la vida.
Porque solo la vida puedes perder
y esta es la única certeza
que puede hacernos fuertes.
Begoña Abad de la Parte
















