blog de Jorge Díaz Martínez

viernes, 21 de septiembre de 2012

Pizarnik, punzada, pinza






Y una vez más, la mano que se desplaza autómata hasta el cable, cansada, y aprieta el botoncito y renuncia, de nuevo, y consiente o acepta hacia ese libro, hacia ese mismo libro, por ejemplo, Octavio Paz, Des poètes maudits, César Vallejo, y por último, Alejandra, y por fin, algo lo suficiente como para que me venga aquí a proyectarme, a fotografiar(nos). La Pizarnik sin tilde. La pinza de Pizarnik. Lo dicho, unos fragmentos, ahora doblemente fragmentados:



APROXIMACIONES 


Buenos Aires 1956-1958


abrazando tu sombra en un sueño
mis huesos se arqueaban como flores

*

los bordes de silencio de las cosas
lo callado que recorre la presencia de las cosas

*

estos ojos
solo se abren
para evaluar la ausencia




Como una idiota cruzando la calle
tengo miedo, me río, me saludo en el espejo
con una sábana hedionda,
me corto de raíz,
me escupo, me execro.
Como una santa acosada
por voces angélicas
me hundo en la canción de las plagas
y me vengo, me renuncio,
me silencio, me recuerdo.


Alejandra Pizarnik






2 comentarios:

Raquel F. dijo...

Justo este mes, aniversario de su muerte. Pizarnik... Pizarnik...

Jorge Díaz Martínez dijo...

Ah, pues no me había percatado... habrá que hacer algo :)