blog de Jorge Díaz Martínez

martes, 3 de julio de 2012

Opio y fútbol





En realidad, todo podría resumirse en la célebre máxima romana: "pan y circo". Primero definamos el poder como un entramado de instituciones político económicas que dominan la sociedad a través de los medios de comunicación. El poder a lo largo de la historia ha tratado de dominar las manifestaciones culturales de la sociedad (o pueblo) para ejercer su dominio sobre ella. Ha tratado -y en buena parte, logrado- dominar, por ejemplo, a la literatura mediante la censura o para defender los conceptos que le eran propicios, como el concepto de patria, nación, honor, matrimonio, etc. Recomiendo leer, en este sentido, un artículo imprescindible de Even-Zohar con el significativo título de  La Función de la literatura en la creación de las naciones de Europa. Por otra parte, el poder es consciente de que debe ofrecer al pueblo una serie de vías de escape (o katarsis) para que libere la energía reprimida por un estado/poder castrante/castrense. Sobre esto coinciden Bajtin y Foucault, entre otros muchos. Actualmente, uno de los principales medios de ofrecer a la vez una vía de escape (katarsis) y una distracción (circo) es la mediatización del deporte en general, pero sobre todo del fútbol. Las masas adocenadas repiten cual papagayos lo que han escuchado al locutor de televisión o leído en la prensa. Hemos hecho historia, hemos entrado en la leyenda, porque ninguna selección del mundo había conseguido antes ganar tres títulos internacionales seguidos, dice el periódico, dice el locutor, dice Iniesta, dice Plácido Domingo, dice el Príncipe de Asturias, dice el Presidente del Gobierno, dicen los borrachos a los que entrevistan en cada ciudad la noche de la celebración. ¿Qué queda de esos individuos? ¿No son como ovejitas alienadas repitiendo el beee, beee, beee que les han "ordenado" hipnóticamente repetir, y comportándose como tal? ¿Qué están celebrando, un aumento de sueldo, haber resuelto una ecuación, haber ligado a la chica de sus sueños? ¿Celebran haber visto un gol de un mérito increíble y una estética sublime? No, desde luego, pues si hubiera perdido "España" ante un golazo de "Italia" no estarían exaltados de júbilo. No, celebran el concepto de nación, celebran el sentimiento nacionalista o patriótico, el ideal romántico de pertenencia a una colectividad identitaria, a un estado idealizado a base de tópicos, un estado que los utiliza, maltrata, margina, engaña, miente y manipula. Eso celebran.


Poema visual: España. Homenaje a Brossa de Jorge Díaz Martínez